Análisis del atractivo del segmento
  • ¿Es identificable?
  • ¿Es diferenciable?
  • ¿Es sustancial?
  • ¿Es accesible?
  • ¿Es receptivo?
  • ¿Es rentable?

Son identificables

La segmentación debe permitir conocer a los consumidores que forman parte de cada segmento del producto-mercado. Por eso es recomendable que aporte información sobre las dimensiones geográficas y demográficas de los segmentos, lo que facilita su identificación.

Son diferenciables

Además, conviene que los segmentos obtenidos con la segmentación sean lo suficientemente distintos entre sí, de modo que los programas de marketing difieran significativamente de un segmento a otro y no se produzcan demasiadas coincidencias entre programas –de lo contrario, no estaría justificado diseñar estrategias específicas para cada segmento.

Son sustanciales

El tamaño de cada segmento y su potencial de compra deben ser lo suficientemente grandes como para compensar el esfuerzo que para la empresa conlleva desplegar un mix de marketing específico para cada segmento. Sin embargo, no se pueden establecer unas dimensiones mínimas con carácter general, ya que estas dependen en gran medida del margen de beneficio que genere la venta de cada unidad de producto.

Son accesibles

La empresa debe conocer los medios de comunicación a los que se exponen los consumidores que integran cada segmento, así como los canales de distribución en los que adquieren los productos. En caso contrario, no podrá establecer contacto con los consumidores –para facilitarles el conocimiento de la propuesta de valor– ni ofrecerles el producto.

Son receptivos

Los consumidores de cada segmento deberán reaccionar de una manera similar y favorable al mix de marketing de la empresa. Para ello, será necesario que la empresa reúna los recursos y las capacidades que permitan desarrollar ventajas competitivas sostenibles en cada segmento. De lo contrario, convendrá descartar aquellos segmentos en los que el marketing mix no pueda ser efectivo.

Son rentables

Los segmentos obtenidos deben generar beneficios suficientes para la empresa. Para poder analizar la rentabilidad de cada segmento, convendrá considerar el potencial de compra actual de los consumidores que lo integran, el valor de capital del cliente (lo que llevará a estudiar el valor del tiempo de vida del cliente, la tasa de abandono anual, el coste de adquisición del cliente, etc.), el grado de competitividad (número de competidores actuales y potenciales, barreras de entrada, economías de escala, productos substitutivos, etc.) y la facilidad con la que la empresa puede entrar en el segmento (acceso a los distribuidores que operan en el segmento, notoriedad y reputación actual de la marca, etc.).